Escuchar

Contra el frío, abrigarse con unos buenos guantes, gorra y bufanda cada vez que haya que poner un pie en la calle, pero, mientras estés en casa, haz un uso responsable de las fuentes de calor. Especialmente, si empleas estufas, calefactores o braseros, pues recuerda que nunca deben funcionar de forma prolongada sin ventilación constante.

Además de intoxicaciones, los aparatos de calor son la principal causa de incendios en viviendas. Por  eso, recuerda:

  • Mantén a los objetos inflamables alejados de las fuentes de calor.
  • Ventila la estancia de vez en cuando.
  • Para evitar sobrecargas, procura que haya como mucho tres aparatos conectados por cada extensión y enchufe.
  • La llama siempre tiene que ser de color azul.
  • Un detector puede avisar de la presencia de gases nocivos antes que su acumulación sea dañina para la salud.
  • Ante mareos, dolor de cabeza, vómitos, etc: apaga los aparatos, corta el suministro de gas y ventila la habitación.