Escuchar

 

Las condiciones climáticas (lluvias, nieve, hielo, viento...), así como una avería repentina o un obstáculo inesperado, muchas veces relacionado con los efectos del tiempo, pueden hacernos perder el control del coche.

Para recuperar la trayectoria sin sufrir demasiados daños, piensa que ese primer impulso de frenar a fondo es un error con graves consecuencias. Por eso, proponemos que revises estas recomendaciones para que tengas en cuenta si una situación así llegase a producirse:

  • Evita giros bruscos de volante
  • Si los frenos dejan de funcionar de forma momentánea, suelta el pie del acelerador y orienta el vehículo a una zona segura
  • Reduce la velocidad mediante el cambio a marchas más cortas
  • En el peor de los casos, podemos parar el coche al acercarlo a un muro o barrera de seguridad

​Recuerda que, debido a los fenómenos de meteorología adversa, como el viento, la lluvia, la nieve, el hielo.., debemos adaptar la velocidad a las condiciones de la vía para contar con tiempo suficiente de reacción ante obstáculos como árboles o ramas caídas, bolsas de agua, material urbano desplazado.

Igualmente, debemos llevar en el vehículo el material necesario para combatir los efectos, por ejemplo, de la nieve: hablamos de cadenas.

Y, se tienes alguna duda sobre realizar algún desplazamiento, siempre puedes consultar a través de la DGT el estado de las carreteras.