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El regreso de la rutina, los nuevos colores de la naturaleza o los cambios en la climatología nos señalan que el otoño ya está aquí.

A pesar de que el inicio de esta nueva estación marca el comienzo de la época en la cual pasaremos más tiempo en los hogares, es uno de los períodos del año escogido por mucha gente para explorar nuestro entorno y disfrutar de los hermosos paisajes que deja la naturaleza.

Por eso, conviene prestar atención a las siguientes recomendaciones para prevenir situaciones de riesgo que impidan disfrutar de esta época del año con seguridad.

Con la llegada del otoño, las setas brotan de nuevo en las zonas de monte. Salir a recogerlas puede resultar una actividad divertida, muy adecuada para llevarla a cabo en grupo o con la familia.

Es importante que, antes de ponerte manos a la obra, consultes la previsión meteorológica y tengas en cuenta las horas de luz.

Lleva contigo el teléfono móvil siempre cargado y con el GPS activado. Evita consumir hongos desconocidos para no sufrir una intoxicación.

Y por último y no por eso menos importante, recuerda respetar y cuidar el entorno.

En esta época del año es habitual encender las chimeneas en las viviendas, debido a la bajada de las temperaturas. Con el paso del tiempo, estos elementos acumulan hollín y otras partículas, que pueden provocar un incendio.

Para prevenir que esto acontezca, lo mejor es realizar una limpieza periódica y revisar el sistema de calefacción. Además, es la época ideal para mantener el tejado limpio y saneado. Recuerda que en esta estación, las cubiertas, los canalones y las bajantes pueden taponarse por la caída de hojas. De este modo, se evitan las filtraciones en el interior de la vivienda.

Además de las chimeneas, a lo largo del otoño es habitual el uso de fuentes de calor para calentar la casa. Es importante tener en cuenta que estos elementos o sistemas que se utilizan para aumentar la temperatura pueden causar una intoxicación cuando los niveles de oxígeno en el son los idóneos en una estancia de la vivienda.

Para evitar riesgos por la acumulación de monóxido de carbono, hay que mantener una ventilación constante y, también, utilizar un detector de gas. Además, cuando se hace uso de una estufa de gas, hay que comprobar que la llama es siempre de color azul.

Al utilizar fuentes de calor por la bajada de las temperaturas, procura alejarlas de materiales inflamables que pueda haber en la casa.

Nunca uses calefactores para secar la ropa.

Recuerda ventilar la estancia con frecuencia.

El otoño es uno de los períodos del año escogido por mucha gente para explorar nuestro entorno y disfrutar de los hermosos paisajes que deja esta estación, cuando las hojas de los árboles tornan su color verde en ocre.

Antes de salir de ruta, comprueba la previsión meteorológica para evitar sobresaltos.

Utiliza una indumentaria que se acomode las condiciones de la actividad.

Recuerda respetar el entorno. 

Ahora que llegó el otoño solemos ver en esta época del año las calles llenas de hojas. Es una imagen bonita, propia de esta estación, pero entraña sus riesgos cuando caminamos por estos espacios.

Para protegerte y evitar caídas, usa calzado idóneo y apoya toda la planta del pie.

Asimismo, realiza pasos lentos y cortos.

Camina sin distracciones, también sin cargar con pesados bultos y, si cruzas la acera, hazlo por los pasos de cebra.

Esta estación del año se caracteriza por la aparición de fenómenos meteorológicos adversos que pueden llegar a sorprender en las carreteras. Entre ellos, la lluvia, la niebla o el hielo. Además, en otoño las noches son más largas, por lo que los riesgos de sufrir un accidente aumentan, ya que conducir por la noche es más peligroso que hacerlo durante el día. Por eso, mantén tu vehículo siempre a punto.

Revisa el sistema de iluminación, los limparabrisas y cristales.

Verifica que la batería funciona correctamente.

Comprueba los niveles de los líquidos.

Mantén en buen estado los neumáticos.